lunes, 23 de octubre de 2017

UGT PIDE NEGOCIACIÓN INMEDIATA EN EL SECTOR DE LA SEGURIDAD PRIVADA


Hoy, 24 de octubre, nos concentramos a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Almería, para apoyar a los trabajadores y trabajadoras de la Seguridad Privada y mantener la negociación colectiva sectorial. 
Tras meses de negociación las patronales del sector siguen planteando abiertamente la congelación de la antigüedad, la modificación de la IT y un cambio sustancial en cuanto a derechos vinculados con el transporte de fondos. La patronal sigue mostrando una manifiesta pasividad en abordar compromisos reales de incrementos razonables de salarios, así como establecer elementos de avance suficientes cimentados en el diálogo social. Con las concentraciones llevadas a cabo en todo el territorio nacional el pasado día 24 de octubre, las tres centrales sindicales pretenden:

- Incorporar incrementos salariales razonables a la negociación.
- Establecer cláusulas de revisión salarial.
- Abordar debate suficiente sobre la jubilación anticipada.
- Establecer criterios adecuados sobre los permisos retribuidos.
- Salvaguardar la subrogación en situación de prejubilación.
- Abordar la empleabilidad en el sector ante la implantación de nuevas tecnologías.
- Mantener la negociación abierta para incorporar posibles acuerdos que se establezcan en la mesa abierta con el Ministerio de Fomento.
- Abordar problemáticas específicas de insularidad y concretas para Ceuta y Melilla.
Son peticiones totalmente razonadas y medibles que, lejos de inspirarse en propuestas populistas de escaso recorrido, el sector en su conjunto debe introducir en la negociación.

sábado, 21 de octubre de 2017

PONTE A 1000: UGT DEMANDA UN MÍNIMO SALARIAL DE MIL EUROS





Con la puesta en marcha de la campaña #PonteA1000, la UGT demanda un mínimo salarial de 1.000 euros. Una reivindicación que el sindicato propondrá a las organizaciones empresariales, en el marco del diálogo social y en la negociación colectiva, para para exigir el establecimiento en todos los convenios de un salario mínimo garantizado de 1.000 euros al mes, y al Gobierno para exigir el aumento progresivo del Salario Mínimo Interprofesional hasta alcanzar antes de 2020 la cuantía de 1.000 euros mensuales (actualmente es de 707,7 euros).

Las razones de esta reivindicación son: el PIB crece a un ritmo del 3,5%, los beneficios empresariales ya están en los mismos niveles que antes de la crisis y aumentan los dividendos que se reparten las empresas y los sueldos de sus directivos. Sin embargo, los salarios medios son un 5,4% inferiores a los de 2009 en términos reales (descontando el aumento de los precios) y de los 15,3 millones de asalariados de nuestro país, casi la mitad del total tiene un sueldo inferior a 1.000 euros netos al mes (el salario más frecuente es de 993 euros con 14 pagas).  Además,  de los 18.813.300 personas ocupadas,  el 14,1% está en riesgo de pobreza, el 30,4% no puede afrontar  gastos imprevistos y el 28% tiene dificultad para llegar a fin de mes.  

En este sentido, para un salario medio neto de 954 euros,  el gasto esencial solo en alimentación supone el 37%. Los trabajadores con contrato a tiempo parcial, con un salario medio mensual de 330 euros, ni siquiera llegarían a cubrir este gasto. 

Nuestro país, por la devaluación salarial, entre otros motivos, es el país de la UE (por detrás de Rumania y Grecia) donde más ha crecido la pobreza entre 2011 y 2015 (+2,2 puntos)

miércoles, 18 de octubre de 2017

UGT ALMERÍA REALIZA CAMBIOS EN LA COMPOSICIÓN DE SU EJECUTIVA PROVINCIAL





En el día de ayer, UGT Almería celebró un Comité Extraordinario con el objetivo de aprobar diversos cambios en la composición y estructura de la Ejecutiva del sindicato en la provincia. Dicho comité, contó con la presencia de la secretaria general de UGT Andalucía, Carmen Castilla. 

Durante su intervención, la secretaria general de UGT Almería, Carmen Vidal Salcedo quiso poner de relieve la delicada situación por la que atraviesan los trabajadores en nuestro país. “Cada vez hay más trabajadores pobres y el salario medio solo permite afrontar el 50% de los gastos de un hogar medio. Por ello, la negociación de convenios por encima del IPC es prioritario y un objetivo de nuestra Confederación, en esto hemos acabado el año sin llegar a ningún acuerdo con la patronal” afirmó.

Por otro lado, la responsable sindical puso en evidencia los déficits en infraestructuras que padece nuestra provincia. “De seguir en esta tendencia, nos alejarán cada vez más de cualquier modelo de desarrollo viable para nuestra provincia, y por tanto de la mejora del desarrollo productivo y del avance para nuestra agricultura y turismo” aseguró Vidal Salcedo.  

Respecto a la dirección del sindicato en los próximos meses, destacó que “es necesario acercar el sindicato a las empresas y a sus representantes, con el objetivo defortalecer el sindicato y elevar nuestra eficacia y eficiencia en la acción sindical que nos es propia”.

Tras la celebración de este Comité Extraordinario, la Ejecutiva de UGT Almería, con Carmen Vidal a la cabeza, como secretaria general, ha quedado configurada de la siguiente manera:

-        Secretario de Organización y Administración, Jesús Manuel Quero   Ferrer.
-        Secretaria de Formación y Empleo, Isabel Marín Carreño.
-        Secretaria de Relaciones Institucionales y Políticas Sociales, Carmen Lucía Cruz Calderón.
-        Secretaria de Comunicación y Redes Sociales, Rosa Cobos Tejero.
-        Secretario de Salud Laboral, Medioambiente y Política Sindical, Antonio Diego Cruz Rodríguez.

jueves, 20 de abril de 2017

La asignatura pendiente de la PRL

Cada día 2 trabajadores fallecen en España como consecuencia de su trabajo, 10 sufren un accidente grave, 1.317 tienen un accidente leve y 2.024 sufren un accidente sin baja en el transcurso de su actividad. Igualmente, cada día son víctimas de una enfermedad profesional 62 personas.
Tras el escalofrío inicial que provocan estos datos, lo siguiente es buscar a los culpables de esta siniestralidad, y estos no son otros que la temporalidad, la precariedad, la subcontratación, la falta de formación, la falta de experiencia laboral y en gran medida, la ausencia de prevención de riesgos laborales en la pequeña empresa.
Y es que, esta reinante precariedad, generada por la reforma laboral, ha provocado y continúa provocando un deterioro de la salud y calidad de vida de los trabajadores y las trabajadoras así como el incremento de las desigualdades. Esto se une a la escasa conciencia de algunos empresarios en materia de prevención, que la ven como un gasto en lugar de una inversión.
Si el panorama es desolador, aún más lo es para las mujeres, que además de la temporalidad, la parcialidad, los bajos salarios o las rotaciones, soportan altos niveles de estrés al estar sometidas a una mayor presión con las obligaciones familiares y domésticas.
Sin lugar a dudas, muchos de los accidentes podrían evitarse realizando una mayor prevención de los riesgos psicosociales, promoviendo buenas prácticas en los desplazamientos durante la jornada laboral e implantando medidas preventivas en los lugares de trabajo y demanda a las Administraciones mayor coordinación y más control del cumplimiento de la normativa de seguridad y salud en el trabajo en todos los sectores y a todos los trabajadores, sin olvidar las estrategias de formación y concienciación. Además, es necesaria la implicación de los poderes públicos y la dotación de recursos económicos, materiales y personales para integrar la prevención en la sociedad. 
Desde UGT seguimos apostando por el Diálogo Social, convencidos de que la solución pasa por un gran compromiso de todos, Gobierno, Sindicatos y Patronal, como punto necesario de partida a la hora de encontrar una vía de acabar con el drama de la siniestralidad laboral española. Siendo necesario un gran acuerdo nacional en esta materia, plasmado en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo.

                                                                                                                     

 

Carmen Vidal Salcedo,


Secretaria General de UGT Almería

jueves, 6 de abril de 2017

LOS PRESUPUESTOS QUE NECESITAMOS

Llega el turno de poner encima de la mesa los Presupuestos Generales del Estado, aunque lo de poner encima de la mesa por parte del Gobierno sea bastante dudoso si tenemos en cuenta que el Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de los PGE, y la única información que al respecto tenemos los agentes sociales proviene de los medios de comunicación.
Y es que este Gobierno lejos de marcar la transparencia y el diálogo en el diseño de estos presupuesto generales ha optado por el secretismo, priorizando quizás la búsqueda de apoyos parlamentarios, antes que escuchar y valorar las aportaciones de los agentes sociales. Como es habitual, este Gobierno elimina la palabra diálogo de su vocabulario y prefiere seguir jugando a ser Juan Palomo.
Desgraciadamente, dudo mucho que con estos nuevos presupuestos el Gobierno cambie la hoja de ruta que ha llevado en los últimos años y haya diseñado unos presupuestos sociales, preocupados por mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía. Unos presupuestos, en los que la población perciba la recuperación económica de la que tanto se está hablando y que aún la sociedad no ha percibido.
Como señalaba antes y tomando como referencia lo publicado en los medios, estos presupuestos continúan condenando a nuestros jubilados y jubiladas a la pobreza, con una subida de las pensiones del 0,25%, a pesar de que la inflación a comienzos de año se situaba en el 3% y además, nuevamente merman el poder adquisitivo de las empleadas y empleados públicos para los que plantea una subida salarial del 1%.
Está claro que este Gobierno continúa apostando por la creación de empleo, pero empleo barato, sin derechos, temporal, con salarios irrisorios…Sigue apostando por aplicar unas reformas laborales que llenan los bolsillos de los que más tienen a costa de vaciar los de la clase trabajadora.
Por ello, desde UGT reclamamos unos presupuestos sociales y solidarios que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos, unos presupuestos que erradiquen la pobreza que padecen los trabajadores y las trabajadoras de este país.
Pero si a nivel nacional con estos presupuestos la cosa no pinta bien, mirar para Almería es de película de terror. Como si no fuera suficiente con la lacra de un mercado laboral inestable, marcado por la temporalidad y la estacionalidad, nuestros políticos se han empeñado en borrar a nuestra provincia del mapa, aislándola y comprometiendo seriamente cualquier opción de crecimiento.
Con esto último me refiero a los despropósitos a los que estamos asistiendo en las últimas semanas en referencia a la llegada del AVE a Almería, me refiero a la incomprensible pasividad ante un puerto aislado al que se le impide crecer al negarle la conexión ferroviaria, me refiero a la rescisión del contrato de Sacyr, y un largo etcétera. Y aunque en nuestra provincia estamos acostumbrados a ver escenas esperpénticas, en los últimos tiempos, estamos asistiendo a su mayor esplendor.
Ante esto, demandamos unos presupuestos que sean justos con Almería, la gran olvidada de aquellos políticos que visitan nuestra provincia cargados de excusas y promesas sin cumplir.  Exigimos para Almería compromisos que no caigan en saco roto y que de una vez por todas, se deje de asfixiar su desarrollo económico.
En definitiva, pedimos unos presupuestos ecuánimes que traten a todos los puntos de la geografía nacional por igual y que compensen el abandono al que se ha sometido a provincias, como la nuestra, durante décadas. Ya es hora de dejar que Almería crezca.

Secretaria General UGT Almería, Carmen Vidal Salcedo

jueves, 23 de febrero de 2017

VIOLENCIA EN LA PRISIÓN DE ALMERIA



El pasado sábado 11 de febrero en la Prisión de Almería, en el módulo 4 a las 14:30 h., las fuertes voces provenientes de una celda, evidenciaban que los dos internos que la ocupaban habían pasado de las palabras a las manos. El funcionario de servicio en el módulo, alertado por los gritos y la algarabía que bullía dentro de la habitación, abrió la puerta y procedió a separarlos.
Cuando ya estaban distanciados, uno de los internos, en la planta baja del módulo, se revolvió furioso contra el funcionario, agrediéndole de forma sorpresiva con un fuerte golpe de su puño en la cara, que acabó con el trabajador en el Hospital.
Esto es como la película “El día de la marmota”. El actor Bill Murray, incrédulo, contempla como los mismos hechos se repiten día tras día y nunca llega un mañana. Las agresiones a funcionarios se reiteran, y nunca cambia nada. En los últimos diez años se han producido más de 2.000 agresiones, 184 de ellas graves. Las “madres mías” y los “paños calientes” de la Administración sólo brotan con la repercusión mediática de la violencia. Si una radio o un periódico recogen la noticia, sale el preboste de la Administración, dándose golpes de pecho, para hacer votos de remedio al entuerto y justicia para el malvado.
Pasado el temporal, llega la calma, y las morigeradas brisas del olvido borran todas las promesas. Este sindicato es la voz que clama en el desierto de los oídos sordos del Ministerio de Interior, señalando los males que corroen con su herrumbre el hormigón del sistema penitenciario.
La Revista Española de Sanidad Penitenciaria, una autoridad en el tema, recoge que "la población masculina en prisiones andaluzas muestra una alta prevalencia de problemas de salud mental, similar a la hallada en otras prisiones nacionales. Pero sus necesidades de atención deben tener en cuenta las diferentes patologías que presentan. Una elevada tasa de reclusos, un 25,6%, presentan problemas de salud mental, un porcentaje que se eleva hasta el 50% si se consideran los antecedentes de abuso de drogas, lo que supone entre dos y siete veces por encima de la población general”.
Aquí tenemos el primer obstáculo que nos encontramos para afrontar el problema de la violencia en la cárcel. Las patologías mentales de los internos son el pan nuestro de cada día. Las instalaciones psiquiátricas más grandes de España ahora mismo son las prisiones. Y no contamos en ellas con un psiquiatra en plantilla que dé a los internos la atención profesional que su enfermedad mental precisa. Son médicos de familia los especialistas que atienden las patologías de la población reclusa ¡Y así nos va!
Muchas de las agresiones a empleados públicos no son premeditadas, no responden a un porqué coherente, son acciones sorpresivas, sin más motivo o justificación que la propia patología mental del recluso. Por lo aquí expuesto se hace inevitable que el servicio médico de la Prisión sea reforzado por un Psiquiatra.
Un elemento fundamental que explica el incremento de la violencia es la falta de personal funcionario. Más de 2000 plazas vacantes son una irresponsabilidad de la Administración que repercute en una desatención hacia los reclusos. Años sin convocar oposiciones y con las tasas de reposición congeladas conlleva, no solo la disminución de la plantilla, sino también el envejecimiento de la misma. La mitad de los trabajadores tienen más de 50 años. Los hechos del módulo 4 de Almería, reiteración de las agresiones que sufrimos el año pasado, con un interno veinteañero lleno de fortaleza, cuerpo cultivado de gimnasio, y muy conflictivo, es consecuencia de la insuficiente dotación de personal de El Acebuche. La Dirección de esta Prisión ha demostrado reiteradamente su incapacidad para dar solución a un problema de personal que redunda en la prestación del servicio en los niveles de eficiencia y calidad al que estamos obligados como funcionarios públicos.
Esta violencia hace necesaria la implantación de un Protocolo específico para Prisiones del que carecemos. El Ministerio de Interior, la Secretaría de Estado de Instituciones Penitenciarias y la Dirección de la Prisión son los responsables de una falta de personal en Almería que hace inviable garantizar la seguridad de internos y trabajadores. Por tanto, exigimos a la Dirección de El Acebuche y a las Administraciones competentes que adopten las medidas urgentes para garantizar la seguridad de los empleados públicos e internos.

Alfredo Hidalgo Espinosa, Secretario del Sector AGE y Postal de la FeSP-UGT Almería
 

lunes, 16 de enero de 2017

2017 deber ser el año de los cambios

Despedíamos el 2016 con 62.179 parados y paradas en nuestra provincia, con un mercado de trabajo marcado por la temporalidad y la precarización de las condiciones laborales y con doce trabajadores muertos en accidente laboral.  Sin olvidar, que el 35% de los trabajadores y trabajadoras cobra por debajo del SMI, que la tasa de temporalidad afecta ya al 27% de los asalariados y que la parcialidad involuntaria asciende hasta el 61,3% según los últimos datos de la EPA.
Además, los contratos temporales cada vez duran menos y se ha incrementado el porcentaje de asalariados con contratos de muy corta duración. Por otra parte, el 42% de los desempleados lleva más de dos años en esta situación, la tasa de cobertura por desempleo sólo llega al 55% de los desempleados, hay más 1,4 millones de hogares con todos su miembros en paro y casi 700.000 hogares sin ningún tipo de ingresos. Así, el 28,6% de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social, muchos de ellos trabajadores con empleo.
Ante esto, es evidente que el pasado año, al igual que en el resto del territorio español, Almería ha seguido sufriendo las consecuencias de una nefasta política en materia de empleo que continua aumentando las desigualdades económicas y sociales, dando lugar a un descenso de la renta y a un incremento en los niveles de riesgo de pobreza y exclusión social.
Por eso, en este 2017 es preciso apostar por factores que hagan que nuestra economía crezca y que genere empleos de calidad, reduciendo las desigualdades y la pobreza. Sin olvidar, que se debe garantizar la protección social, reforzar las prestaciones por desempleo y las políticas activas de empleo.
Y es que a pesar de que las previsiones del Gobierno indiquen que este año España recuperará los niveles de riqueza previos a la crisis, serán necesarios cuatro más para recuperar los niveles de empleo en términos cuantitativos. Si no se da un giro en las políticas laborales aprobadas  durante estos años, la calidad del empleo será peor y mantendremos un mercado de trabajo más precario que hace 9 años.
Para mejorar la calidad del empleo y luchar con la pobreza laboral es preciso restituir el equilibrio en la negociación colectiva, y por supuesto, derogar la reforma laboral de 2010 y 2012, restaurando los derechos de los trabajadores y trabajadoras. No se puede permitir por más tiempo que las relaciones laborales estén determinadas por la voluntad del empresario, por lo que es urgente negociar un modelo de relaciones laborales equilibrado y eficiente que genere empleo de calidad y con derechos.
Es hora de que el Gobierno entienda que este país no puede mantener un mercado laboral cuyas señas de identidad sean la precariedad laboral, la temporalidad abusiva y fraudulenta, el tiempo parcial involuntario o las horas extras incontroladas.
Para ello, es necesario un aumento de los salarios de entre el 1,8% y el 3% que favorezca el consumo y la inversión. Se tiene que poner fin a la  política de moderación salarial, compensando la pérdida de poder adquisitivo que han sufrido los trabajadores y las trabajadoras. Si la economía está creciendo los salarios también deben crecer.
Por otro lado, se debe recuperar el contrato de relevo y la jubilación parcial para mayores de 60 años con la que se fomente la inclusión de los jóvenes en el mercado laboral, posibilitar la jubilación para los parados mayores de 55 años que están condenados a la expulsión del mercado laboral y a pensiones mínimas tras haber cotizado a la Seguridad Social durante toda su vida, acabar con la brecha laboral y salarial de género y con la figura del trabajador pobre que se está consolidando.
En cuanto a las pensiones públicas, se deber aplicar una revalorización por encima del 0,25% aprobado por el Gobierno, no podemos condenar a nuestros pensionistas a perder poder adquisitivo un año más. Así mismo, hay que fortalecer el Pacto de Toledo para garantizar el aumento su nivel de vida y la viabilidad presente y futura del sistema público.
Además, es urgente un pacto social por la educación,  la derogación de la LOMCE  y un 100% de la tasa de reposición en plantillas como la de sanidad o educación, ya que necesitamos que se consolide el empleo.
En cuanto a infraestructuras, este pasado año ha quedado en evidencia que Almería sigue en una situación de abandono total por parte del Gobierno Central.  Por eso, desde UGT vamos a seguir luchando en la Mesa del Tren por la llegada del AVE, por la mejora de las infraestructuras en general. Vamos a seguir reclamando que de una vez por todas que la inversión llegue a nuestra provincia.
En definitiva, este 2017 deber ser el año de los cambios, el año en el que se hagan políticas por y para las personas, en el que se consoliden derechos, en el que haya una recuperación real para las familias. En el que luchar contra la violencia de género y en pro de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres sea una prioridad. Deber ser el año del fortalecimiento del diálogo social a todos los niveles para fomentar un modelo de cohesión económica y social que garantice nuestro Estado de Bienestar.