miércoles, 28 de diciembre de 2011

2011, el año de la pérdida de los derechos


El desempleo, la precariedad laboral y la pérdida de derechos laborales y sociales han sido las señas de identidad de este año que finaliza. Merecen una mención especial las medidas puestas en marcha por el Gobierno, como la deducción del 5% en las Retribuciones de los Empleados Públicos, la congelación de las Pensiones Contributivas, la privatización de Empresas Públicas y la eliminación de los 426 Euros. Unas medidas que han hecho que el 2011 haya sido el año de las movilizaciones, ante el grave ataque que han sufrido los derechos laborales y sociales, que tantos años de lucha y esfuerzo han costado a los trabajadores y a las trabajadoras.

Las cifras son fiel reflejo de la situación en la que se encuentra nuestra provincia, con un crecimiento del desempleo que nos ha llevado a alcanzar los 73.077 parados a fecha 30 de noviembre, aumentando un 5,16%, lo que supone en cifras totales, 3.584 personas más que a 31 de diciembre del pasado año. A lo que es preciso añadir la alta precariedad laboral, como demuestra el hecho de que el 94,95% de las contrataciones realizadas en nuestra tierra son de carácter temporal. También la economía sumergida, alcanza más del 25 %, siendo la primera provincia donde más ha crecido el número de hogares en los que todos sus miembros están en paro, concretamente un 397%.

Con estos datos, se muestra una vez más que la Reforma Laboral, la cual iba a crear empleo estable y evitar la dualidad entre la contratación temporal y la indefinida, no ha surtido efecto ninguno sino todo lo contrario. Hoy podemos afirmar sin equívoco, que se ha facilitado el despido, ya que ahora es más sencillo y barato. Las empresas disponen de mayores elementos para argumentar los despidos, creando un mayor desánimo y pesimismo entre la clase trabajadora y entre aquellos que quieren acceder a un puesto de trabajo.

Respecto a la reforma del Artículo 135 de la Constitución Española, han sido muchas las movilizaciones que hemos realizado contra ella. Esta reforma va a suponer la reducción de las plantillas de muchas Administraciones Públicas, la parálisis de la Inversión Pública, el desmantelamiento del Estado de Bienestar y la privatización de Servicios Públicos, algo que ya se está produciendo en nuestra provincia, y que lamentablemente no ha hecho más que empezar.

Asimismo, para la Negociación Colectiva ha sido un año muy duro, se encuentra en estado de alerta ante el bloqueo y la pasividad con la que los empresarios están afrontando los diferentes Convenios, incumpliendo el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva que buscaba unas subidas salariales equilibradas, una apuesta por el empleo y por la formación. Sin duda, se ha dado un paso atrás en este ámbito, sólo se ha negociado el 38,64% de los Convenios pendientes para este año en nuestra provincia, actualmente convenios tan importantes como el del Manipulado y el de Dependencia Mercantil, que afectan a 19.000 y 14.000 trabajadores respectivamente, siguen bloqueados o sin negociar. No se puede pasar por alto la importancia de la Negociación Colectiva como herramienta fundamental para la dinamización económica, ya que a través de ella se mejoran las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras, generan confianza e inciden en el mantenimiento, recuperación y creación de empleo. Y más teniendo en cuenta, que el año que viene la negociación afectará a 78.752 trabajadores de 5.607 empresas, destacando los convenios del Campo, de Construcción, de Hostelería y Turismo, de Mármol, el de Ayuntamientos como el de Almería o Roquetas de Mar y el de la Diputación Provincial.

Ante el aviso de una próxima reforma laboral, va a ser prácticamente imposible llegar a un acuerdo con los empresarios de aquí al 7 de enero, ya que estoy convencido de que esperan que este nuevo Gobierno le siga dando prebendas como ya hizo el anterior.


Desafortunadamente, 2011 es el año de la pérdida de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, espero que 2012 no sea aún peor, aunque las perspectivas no son nada halagüeñas. Por eso, en el año que vamos a comenzar las personas deben ser lo prioritario en las orientaciones de los recursos públicos y los fondos. Se debe priorizar la política para las personas, no para los mercados y lo económico.  Nuestra organización sindical no va a permitir que escudándose en la crisis haya recortes en lo público, ni recortes democráticos. Necesitamos lo público ahora más que nunca y hay que trabajar con responsabilidad y prontitud para garantizar una prestación de calidad de la sanidad, la educación y los servicios sociales. Esa debe ser la prioridad.



Escrito por:


José Ginel Sánchez, Secretario General UGT Almería





viernes, 18 de noviembre de 2011

Despedidas

A lo largo de estos 35 años de Democracia se han puesto en marcha todos los mecanismos de financiación pública excepto la de las administraciones más cercanas a los ciudadanos, los ayuntamientos. En estos momentos, estamos asistiendo al derrumbe de las finanzas de los distintos consistorios, cuyos representantes políticos manifiestan estar cercanos a la quiebra económica.
Llegados a esta situación, muchos de estos responsables muestran su falta de imaginación, sus carencias como gestores y su nula vocación negociadora y ponen su mirada sobre los servicios públicos que se dan a los ciudadanos y ciudadanas y sobre los trabajadores y trabajadoras. Se abstraen de su propia responsabilidad, en unos casos mirando hacia atrás y culpando al anterior equipo de gobierno, y en otros justificándose por el parón inmobiliario que ha frenado en seco las cuantiosas recaudaciones que percibían en conceptos de impuestos y tasas por ejecuciones de obras.
Durante años algunos de los ayuntamientos han estado vulnerando sistemáticamente la constitución, no cumpliendo con el Art. 47 “los poderes públicos regularán la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación” pero eso parece que ahora no importa. Casi 10.000 trabajadores municipales tienen problemas de cobro con sus nóminas, hasta el momento ha habido más de 500 despidos, y los efectos lo sufren también los proveedores y las empresas concesionarias de servicio que no saben cuando cobraran lo que se les adeuda, así como los ciudadanos a los cuales se les priva del derecho a unos servicios públicos de calidad. Detrás de estos despidos hay verdaderos dramas humanos, entre ellos, está el caso de cinco trabajadoras despedidas el pasado 27 de Octubre en el Ayuntamiento de Vera, mujeres de carne y hueso, con sentimientos, familias y una vida , a las que se les ha tratado como números, y no como personas.
Tras la denuncia pública de estos despidos por parte de la Federación de Servicios de UGT, estas trabajadoras nos remitieron una carta reflexionando sobre su situación y explicándonos los hechos desde una visión humana. Sin previo aviso, se les llamó una a una para citarlas en una pequeña sala, donde esperaban el secretario, el interventor y el concejal de personal del ayuntamiento, para como si de un juicio sumarísimo se tratara, comunicarles su despido fulgurante así como las cantidades que les abonarían al tratarse de un despido improcedente reconocido por el mismo ayuntamiento. Tanta prisa tenían por despedirlas que no les importó pagar la sanción por no avisar con los quince días de antelación que estipula la ley, una sanción total que ascendía a 4.367.25 € (como se nota que el dinero es de los contribuyentes no suyo).
Los despidos se llevaron a cabo sin hablar en ningún momento con las trabajadoras sobre su actividad laboral, sin existir ningún tipo de diálogo entre los representantes políticos y el colectivo de trabajadores para encontrar soluciones alternativas a los despidos, es más, ni siquiera el propio alcalde se dirigió  en ningún momento a las trabajadoras para afrontar su responsabilidad como máximo representante del Ayuntamiento. Llamativo es que todas las trabajadoras despedidas se ocuparan de atender a los mayores y a las personas que están sufriendo con más intensidad la crisis, atender la situación de los más débiles no es una prioridad para algunos que no son capaces de ver más allá de la rentabilidad y el recorte.
Por otro lado, incomprensible es el hecho de que se esté despidiendo por un lado, a personal laboral indefinido (con el consiguiente gasto en indemnización), y por otro, contratando nuevos empleados. Las trabajadoras proponen en su carta una serie de medidas que permitirían mantener la actual plantilla, pero no han tenido ni siquiera la opción de ser escuchadas.
La clase política de este país tiene que darse cuenta de que el diálogo enriquece siempre y no empeñarse en imponer su criterio y decisiones como si estuvieran en posesión de la verdad absoluta. La comunicación, la negociación, la empatía son valores que permiten buscar soluciones a los problemas o mitigar sus efectos, herramientas que no pueden caer en desuso, aún menos en los tiempos que vivimos y los que se avecinan.
Desde aquí manifiesto mi apoyo a estas trabajadoras cuya carta exhalaba dignidad y humanidad, y mi incomprensión hacia aquellas personas que huyen del consenso y el diálogo, demostrando en algunos casos  una preocupante falta de sensibilidad.
¿Y son estos los que nos tienen que sacar de la crisis?

Escrito por:

Emiliano Domene Fernández

Secretario de Comunicación de FSP UGT Almería




viernes, 4 de noviembre de 2011

¿CRISIS EN LA IZQUIERDA?

Desde hace un tiempo a esta parte, la clase trabajadora está sufriendo una tremenda agresión a su dignidad y a sus condiciones de vida, da igual el signo político de los gobiernos, los ataques a las conquistas sociales se están haciendo cada vez más virulentos y agresivos.
Se aprueban planes de austeridad que recortan el gasto social, se elaboran reformas que destrozan derechos laborales duramente conseguidos a lo largo de los años, gracias entre otros al sacrificio de muchos compañeros, se privatizan servicios públicos y se fomenta la intervención privada, aumentan las desigualdades económicas entre clases y aún así, hoy con cierta perspectiva podemos decir que todas estas aberraciones no sacian el hambre de los mercados.
La lacra del desempleo aumenta con paso firme, especialmente en nuestra provincia, la reforma laboral impuesta unilateralmente por el gobierno ha fracasado totalmente como instrumento de generación de empleo, muy al contrario se ha precarizado el ya existente y asistimos a una bajada real de los salarios. Esta crisis ha pasado de ser un asunto económico para convertirse en una batalla política e ideológica donde los que pierden son los trabajadores y las clases más débiles.
En medio de esta situación desde ciertos ámbitos se habla de “crisis de la izquierda”, cuando lo cierto es que las medidas de ajuste neoliberal tomadas desde el exterior con seguidismo de nuestro gobierno nada tienen que ver con la ideología de izquierdas, ésta como tal, como ideología está más viva que nunca, precisamente ahora que las políticas liberales se estrellan una y otra vez contra los muros de la realidad de un capitalismo en decadencia, los ideales de justicia social, solidaridad  sostenibilidad y redistribución de la riqueza adquieren fuerza como alternativa a esta situación.
Cierto es sin embargo que existe una crisis de una parte de la izquierda partidista, no ideológica, precisamente de aquella que ha abandonado su base social, distanciándose de sus postulados e imitando las políticas más conservadoras al intentar salir de la crisis a costa de los derechos sociales y laborales, lo que ha traído consigo un fuerte castigo electoral, los votantes de izquierdas, muchos más críticos que el resto no toleran que sus partidos imiten a la derecha, abriéndole a esta las puertas para realizar nuevas medidas de ajuste en el terreno laboral, educativo, social y de privatización de servicios públicos.
Ya nadie duda que  los mercados estén dictando las políticas de los gobiernos  al margen de lo que deseen los ciudadanos, y es que parece ser que la soberanía ya no reside en el pueblo, se ha mudado.  Podemos decir que efectivamente existe un deterioro de la democracia tal y como reclaman miles de voces anónimas en las calles.
En mi opinión es el momento de actuar de forma crítica y firme contra estas medidas, en todos los niveles, desde los gobiernos locales al nacional pasando por las distintas comunidades autónomas, con total independencia del signo político de quienes intenten aplicarlas. Resulta pues imprescindible reagrupar a las personas y fuerzas de izquierdas en defensa de los derechos ciudadanos que se restringen y de un estado de bienestar que solo lo es para algunos, asumiendo el papel de fuerzas transformadoras de la sociedad porque nuestra ideología está más viva que nunca y llega el momento de revelarse.

Escrito por:
Emiliano Domene Fernández
Sº de Comunicación FSP UGT Almería

viernes, 14 de octubre de 2011

EL FIN DE LA HISTORIA Y EL ÚLTIMO HOMBRE


El deterioro institucional que se vive en los Centros de trabajo se acrecienta cada día que pasa hasta alcanzar un ambiente irrespirable. Ese miedo difuso a la crisis, ha generado un clima de resignación que propicia  la más absurda e intolerable indolencia ante un cambio de modelo productivo y una revolución total de las relaciones laborales. Concretamente nos encaminamos a la extensión de la proletarización en las antiguas clases medias a través de elementos como la supresión del convenio colectivo, pasando al mercadeo de cada puesto de trabajo, a  negociar estas plazas individualmente y personalmente entre empresario y demandante. Asistimos al retroceso total de derechos laborales hasta el punto de crear un contrato único, que lo llamarán como quieran, incluso "indefinido", pero enmascarando a un despido libre y a una ausencia total de derechos, ya que las condiciones laborales las pone la empresa y “las tomas o las dejas”.


Dos de los pilares de nuestro Estado Social de Derecho, Sanidad y Educación, son atacados impíamente: Se cierran servicios de urgencias nocturnos, quirófanos, centros de consulta y plantas enteras en varios hospitales, se ha reducido las plantillas de los centros de sanidad e incluso recortado el sueldo de los médicos. El copago en sanidad, es una falacia pues en realidad se trata de pagar dos veces, o es que ahora no pagamos la sanidad a través de impuestos y deducciones en la nómina. Pero vamos a ese pago por servicios en la sanidad, en educación y en innumerables prestaciones públicas que ahora son gratuitas. Camino análogo lleva la educación, ha arreciado la privatización y mercantilización de la misma. La educación pública viene siendo desmontada a través de instrumentos como los recortes presupuestarios en materia educativa, el sistema de colegios en concesión, se eliminan los derechos y conquistas adquiridas en la democracia por el magisterio, se disminuye la planta de personal docente y se potencia la conversión de los colegios en una empresa de producción sujeta al libre mercado de la oferta y la demanda.

La irreversibilidad de los daños es muy severa. Porque una función pública como hoy se concibe es contraria a su modelo económico neoliberal, basado en empresas o agencias privadas que ejecuten estos servicios públicos con total sumisión de sus trabajadores a las exigencias patronales.

Dándole la razón al historiador Francis Fukuyama quien ya en 1992 en su libro “El fin de la Historia y el último hombre” nos advertía de estos hechos profetizando un neoliberalismo global donde “la única opción viable es el pensamiento único, las ideologías ya no son necesarias y han sido sustituidas por la Economía”.
No podemos permitir este triunfo de la economía sobre la ideología, debemos buscar el “Fin del fin de la Historia, los caminos son variados, unos serán acertados y otros erráticos, pero no podemos caer en la indolencia, debemos avanzar, las opciones son muchas: Tenemos las utopías de “La imaginación al Poder de Mayo del 68”, las de "Otro Mundo es Posible" (Foro Social Mundial, Porto Alegre, 2001), el camino de la “Batalla de Seattle” y sus proclamas en contra del neoliberalismo deshumanizador y desideologizado, donde las manifestaciones contra la cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Seattle en 1999 miles de personas convocadas principalmente por sindicatos, organizaciones ecologistas, profesionales, y personas comunes, se movilizaron en las calles de Seattle contra la OMC hasta hacer fracasar la llamada Ronda del Milenio, todo al margen de cualquier partido político. Aquí en nuestras calles de España tenemos a los “indignados”, que nos muestran un nuevo derrotero, una nueva manera de hacer política. Las opciones son muchas, los caminos inciertos, pero la resignación y el mirar a otro lado es el sustento del camino a la proletarización.

Por eso el compañero Manolo Pastrana (Secretario General de la UGT de Andalucía), reunido el pasado 5 de octubre con los delegados sindicales de la UGT de Almería nos pide "acción, que tomemos la calle, que vayamos de centro en centro alertando del cambio de modelo productivo y laboral que están empeñados en implantar ciertos círculos políticos y económicos”. Y ha puesto el ejemplo de Grecia y Portugal de lo que nos espera. “En Grecia no es que sólo despidan a funcionarios, les bajen una media del 40% el sueldo y las pensiones, sino incluso les dicen qué edificios tienen que privatizar, pues ya le han echado el ojo a esos edificios públicos que los quieren para sí mismos. Y En Portugal ya tenemos el copago sanitario, aparte del pago de las pruebas diagnósticas...”. Ya hemos perdido desde que comenzó la crisis un 20% de nuestros salarios  y las peticiones de los mercados de nuevas rebajas en las nóminas son insaciables. Y eso teniendo en cuenta que nuestros sueldos y poder adquisitivo no es el de Europa. Pero en eso estamos, en la convergencia hacia la proletarización de la Europa periférica. Concretando, vamos a conocer la España de nuestros abuelos, la España rural, la del hambre, la miseria, la emigración, donde unos zapatos pasaban de hermano en hermano y el trueque estaba a la orden del día. O espabilamos o regresamos 50 años en la historia de los derechos laborales. Que somos solidarios con los 25.000,34.000 o 40.000 euros anuales que ganamos en el mejor de los casos, pero pido proporcionalidad en el esfuerzo solidario con los que ganan el doble, o el triple, o más, ellos deben de ser el doble, el triple o más de generosos en su sueldo. Que empiecen los recortes por ellos”.

Personalmente pienso que esta amenaza es un “órdago” de esos mercados europeos, de esas instituciones bancarias y políticas alemanas y francesas, de ese Banco Central Europeo. Chantaje al que tenemos que plantarle cara, vencer al “miedo difuso” y tomar las calles, los centros de trabajo, la sociedad, y revolverse como lo hace el insecto que es pisado por un zapato, intentando clavarle el aguijón o morderle si fuera necesario, inyectándole el más poderoso de los venenos que tenemos: la justicia social. Porque es de justicia que la sangre y mártires que ha costado llegar a los derechos laborales de hoy día no sea pisoteada sin más por esa bota de los nuevos fascismos que son esos mercados, esas Bolsas, esos fantasmas y entresijos capitalistas que no tienen dueño concreto ni referenciado, pero te meten el miedo y la resignación como una gangrena que corroe las más profundas entrañas de lo que es la esencia de la sociedad democrática europea: la clase media.

La coartada del “no hay dinero” lo justifica todo: No sacan o es despreciable la Oferta de Empleo Público, echan a los interinos, incrementan la edad de jubilación y el periodo de cómputo de las pensiones, continuas congelaciones de salarios cuando no bajadas, incesantes rumores alentados por ese “miedo difuso” de supresión de la Acción Social, de la Productividad, del concurso de traslados… a la vez que el deterioro institucional crece día a día con Directores más preocupados por su futuro ante el cambio de Gobierno que la gestión del Centro de trabajo. Nuestras posaderas de empleados públicos están ya amoratadas y doloridas por las continuas patadas en salvas partes de la Administración.
Y para ti compañero empleado público, acuérdate del dicho de mediados del siglo XX: "Pasas más hambre que un maestro de escuela", que regresa a los anales del actual siglo con más fuerza que nunca: “Pasas más hambre que un empleado público”.


Escrito por:

Alfredo Hidalgo Espinosa
Sª de Administración General del Estado de FSP UGT Almería
Sª en funciones del Sector Postal          

martes, 11 de octubre de 2011

EN DEFENSA DE LAS PENSIONES Y LOS PENSIONISTAS

En estos tiempos de Crisis y recortes, vemos como de forma reiterada, sus consecuencias se ceban con los más débiles, precisamente con aquellos que no generaron esta situación, pero que al final están pagando las consecuencias de la insaciable voracidad de eso que llaman mercados. Entre estos colectivos se encuentran nuestros mayores, aquellos que tras toda una vida de trabajo, fuera o dentro de casa, aspiraban a una jubilación sin sobresaltos, más allá de los problemas cotidianos que pudieran surgirles
En la mayoría de los casos estos pensionistas tuvieron que pasar no pocos sacrificios para intentar que las vidas de sus hijos fueran mejores que las suyas, recortando en sus necesidades hasta niveles impensables hoy en día y planificando hasta el detalle su economía para poder llegar a fin de mes.
Lo cierto es que estos pensionistas han sido los primeros en salir al rescate de nuestra generación ante los devastadores efectos sociales de la situación actual, por delante incluso del estado, son estos pensionistas los que han tenido que multiplicar de forma milagrosa sus modestas pensiones para poder ayudar a sus hijos, a familias enteras que se han quedado sin nada, sin empleo, sin ahorros e incluso sin vivienda, y que han visto su dignidad pisoteada por el sistema.
Las pensionistas que antaño fueron amas de casa, cuya labor nunca se valoró en su justa medida por no ser una función retribuida y sobre todo por ser mujeres, pero que eran en muchos casos los auténticos motores de su familia, vuelven a poner en práctica el antiguo arte de con tres patatas y medio pollo hacer una comida digna para seis personas, contando con ello con pensiones de viudedad cuya cuantía debería hacernos sonrojarnos a todos.
En el peor de los casos, mas de los que creemos, muchos de ellos se han visto también arrastrados por el inhumano sistema bancario, ya que con toda la buena intención del mundo y con el ánimo de una vez más apoyar a sus hijos avalaron con su casa a estos para que ellos lograran la suya y tras no poder hacer frente a los pagos, los bancos que animaban antes a la inversión han embargado la casa de padres e hijos para hacer frente a “la deuda”.
Son estos pensionistas los que están haciendo una labor de guarda y custodia de sus nietos, para que de esa manera sus hijos puedan buscar trabajo o al menos conservar el que tengan, convirtiéndose en compañeros inseparables de los pequeños, aunque muchos ya no estén en condiciones de hacer este trabajo,  sorprendentemente sacan fuerza de algún sitio y siguen adelante.
En la que tenía que ser su tercera edad dorada, para descansar y disfrutar de sus aficiones, han vuelto a los sacrificios y estrecheces y observan horrorizados el futuro incierto que se les presenta a sus hijos y a sus nietos
Si la situación actual no es más dramática (y ya lo es bastante) es sin duda gracias al empuje y generosidad de nuestros pensionistas, que con su actitud han mantenido la familia a flote y cohesionada, todo eso sin mencionar el enorme apoyo moral y anímico que supone encontrar refugio en tus seres queridos en momentos en que la autoestima está por los suelos. Ejemplar también es la enorme labor benéfica que realizan fuera del ámbito familiar aquellos jubilados que participan en asociaciones benéficas, como por ejemplo los amigos del Banco de Alimentos, en la cual un grupo de pensionistas  dedican su tiempo y esfuerzo a gestionar una organización que se encarga de recopilar alimentos para los más necesitados y que con la crisis está totalmente desbordada.
Recuerdo con cariño y admiración como cuando era adolescente mis padres hacían aquello que mi madre denominaba “el arreglillo”, consistente en un elaborado plan de recorte del gasto basado en ollas de comida para varios días para ella y mi padre, ajustes en la cesta de la compra, ropa, calzado, etc., para con ello posibilitar que con un único sueldo de telegrafista sus tres hijos tuvieran todas las posibilidades de estudiar en una época en la que había que salir fuera de Almería para ello y labrarse un futuro laboral mejor que el que ellos habían conocido.
No repararon en esfuerzos, sacrificios y carencias para ellos y sé que nunca dieron por tan bien invertido un dinero como aquel. Ahora que aquello pasó y es el momento de que ellos hagan la inversión de su patrimonio en ellos mismos, no quisiera que  por nada del mundo tuvieran que volver a repetir la experiencia, algo que por desgracia está pasando en muchas ocasiones.
La acción de los partidos políticos de este país, tiene que ir ahora más que nunca encaminada a atender como se merece a los pensionista, tal y como marca el Artículo 50 de la Constitución, literalmente “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”. Recordemos que España es uno de los países europeos con mayor porcentaje de pensionistas en riesgo de pobreza relativa, y que las pensiones de los españoles están muy por debajo de la media del resto de países de Europa, por lo que las medidas reales (que no electorales) que se deberían tomar tendrían que conseguir el blindaje de las pensiones, su acercamiento en cuantía a la de sus compañeros europeos, la imposibilidad de embargo de viviendas a este colectivo, la subida de las pensiones no contributivas hasta niveles que al menos pasen del umbral de la pobreza , la correcta y ágil aplicación de la ley de la dependencia....etc., en definitiva hacer lo contrario de lo que están haciendo, opino que aquellos que ataquen las pensiones deberían tener su correspondiente castigo en las urnas por parte de la ciudadanía porque es una ataque contra nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.
Precisamente por la realidad social que viví en mi adolescencia y por el ejemplo que me dieron mis mayores, hoy en día soy sindicalista, y siempre los seré (con liberación o no) y por eso mis compañeros de UGT y yo, nos movilizaremos cada vez que haya un ataque a las pensiones y a los pensionistas, y por supuesto animo a estos a que si les apetece se unan a ellas, pero si no se encuentran en condiciones no se preocupen, ahora es el momento de que nosotros luchemos por ellos, devolviéndole mínimamente una ínfima parte de todo lo que hacen e hicieron por nosotros.
Finalmente una simple reflexión, ¿no les parece inmoral que aquellos que tienen en sus manos decidir la congelación o recorte de las pensiones, sean los mismos que con siete años de cotización como diputados tengan derecho a cobrar el máximo legal que puede cobrar un pensionista en España aunque no pegaran palo al agua antes y después de su paso por el congreso?

Escrito por:
Emiliano Domene Fernández

Secretario de Comunicación FSP UGT Almería

lunes, 26 de septiembre de 2011

ESTRATEGIAS SINDICALES PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO

El día 20 y 21 tuvieron lugar en Sevilla las Jornadas Sindicales para la Igualdad de Género, que compartimos con mujeres y hombres de Marruecos, destacar la convivencia y el conocimiento de nuestras culturas, de ellas me quedo con el apunte de la compañera Soumaya Ben Lehmar mujer sindicalista, trabajadora, madre de tres hijos, que apunto nuestra lucha por la igualdad no es de ahora, viene de nuestras abuelas, madres y nos queda mucho camino para  seguir luchando.
A partir de principios del 2004, entra en vigor el nuevo código de familia, en el cuál la mujer marroquí  puede solicitar el divorcio, fruto del trabajo continuo de muchas mujeres feministas.
Y terminó con un comentario que me gusto de nuestro compañero Miguel Ángel, comparándonos  a hombres y mujeres  con un partido de futbol,  debemos ver que ambos jugamos en el mismo equipo. 


Escrito por:
Irene Cruz Cañete
Técnica Área de Igualdad UGT Almería